"Del patio a la plaza" fue un programa Medcampus que desarrollamos pensando en el proceso de irrupción de las mujeres desde el espacio público al político. Aquel pensamiento sigue teniendo plena vigencia para mujeres y hombres que hacen que sus elecciones cotidianas tengan cada vez más capacidad de influir en lo público y en lo político. En definitiva que sus vidas tengan mayor poder.
Este año se cumplen 25 años desde la aprobación de la Ley Orgánica deDerecho a la Educación, la conocida LODE. Esta Ley supuso un hito histórico para nuestro país, pues, tal como declara su Preámbulo “la extensión de la educación básica, hasta alcanzar a todos y cada uno de los ciudadanos, constituye, sin duda, un hito histórico en el progreso de las sociedades modernas”. A su importante significado social y educativo se une que es la única Ley de Educación, aprobada por el primer Gobierno socialista de nuestra reciente democracia, que aún permanece en vigor.
Para celebrar este aniversario, el Grupo Parlamentario Socialista ha celebrado unas Jornadas en el Congreso de los Diputado, haciendo hincapié en el contexto social y político en el que se elaboró, en las transformaciones habidas en la educación desde su aplicación, y en la contribución de los socialistas al profundo cambio educativo habido en España en los últimos 25 años.
Nos acompañaron José María Maravall y Alfredo Pérez Rubalcaba, dos de los ministros que elaboraron y aplicaron esta Ley en los primeros Gobiernos socialistas de la reciente democracia. Ellos tuvieron la grandeza de miras y el coraje democrático de pensar el derecho a la educación como una de las principales palancas para el desarrollo del país, la igualdad de oportunidades y la consolidación de la democracia. Y a pesar de la fuerte oposición de la derecha española, abrieron una ventana de esperanza para un país que deseaba hacer realidad la vieja utopia regenracionista de que todos los niños fueran a la escuela.
También participaron Carmen Maestro, presidenta del Consejo Escolar del Estado, Alejandro Tiana y Gregorio Cámara, que, desde su profundo conocimiento de la historia de la educación, del derecho constitucional y del significado de la participación en el ámbito escolar hicieron sugerentes aportaciones sobre el significado de esta Ley.
Veinticinco años de uno de los derechos más importantes de las sociedades modernas y avanzadas: el de la educación. Hubo que superar la fuerte reacción de los grupos conservadores para poner fin a un histórico sistema educativo de carácter selectivo, basado en la exclusión, y dar paso a otro que suponía la generalización de la enseñanza al 100% de la población, la democratización de la escuela, y una concepción de nuestro sistema de enseñanza que a veces no somos capaces de valorar en su justa medida.
Tenemos razones para la satisfacción, pues la situación actual carece de precedentes históricos. Hemos logrado escolarizar totalmente a los niños y niñas en las edades legisladas como obligatorias, y los porcentajes de escolarización postobligatoria y universitaria se han incrementado de manera notable. Ha aumentado la cobertura del sistema, y su distribución ha mejorado la igualdad en el disfrute de la educación: incorporación masiva de mujeres, oferta educativa más cercana a poblaciones, sobre todo a zonas rurales y barriadas. Se han reducido las diferencias entre Comunidades Autónomas, y se ha reforzado la presencia de los diferentes sectores y clases sociales, aumentando notablemente las tasas de participación de los menos favorecidos. Además, las políticas de integración han incluido en el sistema a niños y niñas con discapacidad que antes eran segregados.
Se ha pasado de un modelo centralizado a otro descentralizado que sirve para articular la pluralidad social y cultural de España, y se ha acercado la planificación y gestión de los recursos a las necesidades de la población. Se ha instalado la idea de la necesidad y bondad de la participación de los diferentes agentes en el debate de los problemas y toma de decisiones y se ha profundizado en la democracia.
También hay razones para mejorar, y para pensar el derecho a la educación en el siglo XXI. Pero hoy reconozcamos y valoremos lo conseguido, y el trabajo, la dedicación y el compromiso con la educación de tantas personas que han contribuido a ello.
Sin comentarios.
Escribe un comentario
* = campos obligatorios