Cándida Martínez López

Historiadora, Investigadora de Estudios de la Mujer, Profesora de la Universidad de Granada, Diputada del PSOE


Entre el patio y la plaza

"Del patio a la plaza" fue un programa Medcampus que desarrollamos pensando en el proceso de irrupción de las mujeres desde el espacio público al político. Aquel pensamiento sigue teniendo plena vigencia para mujeres y hombres que hacen que sus elecciones cotidianas tengan cada vez más capacidad de influir en lo público y en lo político. En definitiva que sus vidas tengan mayor poder.

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Bitácora, Cándida Martínez

22/05/10 13:59 Música y Danza tradicionales en el Congreso de los Diputados

He tenido la gran satisfacción de defender en el Congreso de los Diputados una Proposición no de Ley sobre la protección y promoción de la música y la danza tradicionales de nuestro país como parte importante de nuestro patrimonio inmaterial. Le debo la idea a Cristobal Salvador, un magnífico bailarín de “escuela bolera” y profesor en muchas Agrupaciones y Escuelas de danza tradicional de la provincia de Almería, que me trasladó la necesidad de darle un mayor reconocimiento y apoyo a este rico patrimonio. Para conocer mejor la situación y estudiar posibles iniciativas celebramos una reunión en el Congreso de los Diputados a la que asistieron Pedro M. Asuar, presidente de FEAF, Rafael Maldonado, presidente de CIOFF-España, el propio Cristobal y otras personas expertas en esta temática, y mis compañeros del Grupo Socialista Clementina Baldeón y Rafael Simancas (entonces portavoz de Cultura). Tomamos la decisión de preparar esta proposición, a la que se sumaba después el nuevo portavoz de Cultura, José Andrés Torres Mora. Ha sido un año intenso en debates, en actividades, en la elaboración más ajustada de la propuesta. Gracias a todos quienes habéis hecho posible, con vuestros conocimientos, ilusión y buen hacer, esta iniciativa, y también por haberme dado la oportunidad de conocer mucho mejor la relevancia cultural y social de estas músicas y bailes. He disfrutado con ello. Traslado, a continuación, un resumen de mi intervención.

La música y danza tradicionales de nuestro país representan una riqueza cultural de indudable valor y forman parte relevante de nuestro patrimonio inmaterial. Las encontramos en los más diversos contextos sociales, cívicos o religiosos y, como cultura inmaterial, son un patrimonio vivo que se transmite de generación en generación, se recrea de forma permanente por comunidades y grupos, infunde un sentimiento de identidad y promueve el respeto mutuo entre comunidades, grupos e individuos.

La pluralidad de sus manifestaciones artísticas convierte este patrimonio de nuestro país en uno de los más diversos y ricos conocidos. Hay maneras distintas de decir el trovo en la Alpujarra granadina o en la almeriense comarca de Los Vélez. Se bailan y se cantan verdiales, rondeñas, rabeladas o parrandas con ritmo distinto según comarcas. La abundancia y variedad de bailes, canciones, sones, instrumentos musicales e indumentarias son expresión vida de dicha diversidad. Y ello, que supone una gran riqueza cultural, representa también una enorme dificultad a la hora de proteger y conservar todas sus manifestaciones y modalidades.

La Conferencia General de la Organización de Naciones Unidas para la educación, la ciencia y la cultura, en su reunión de octubre de 2003, consideró la importancia que reviste el patrimonio cultural inmaterial, crisol de la diversidad cultural y garante del desarrollo sostenible. La misma UNESCO ha recordado que los procesos de mundialización y de transformación social, que crean las condiciones propicias para un diálogo renovado entre las comunidades, también traen consigo graves riesgos de deterioro, desaparición y destrucción del patrimonio cultural inmaterial y ha mostrado, por tanto, la voluntad y la preocupación por su salvaguarda.

En nuestro país se ha conservado un buen legado de músicas y danzas tradicionales, merced, sobre todo, al trabajo que las Agrupaciones y Federaciones vienen realizando en miles de pueblos y comarcas de todo nuestro país. Hay más de 1.200 asociaciones de folclore agrupadas en grandes federaciones, en las que participan más de 40.000 jóvenes. A los festivales nacionales e internacionales que se realizan cada año asisten más de 2 millones de personas. Todo ello prueba el evidente arraigo con que cuentan entre la población y el meritorio trabajo realizado por dichas asociaciones y federaciones y por muchos maestros y maestras que, sin título oficial, son auténticos virtuosos en la materia.

Los efectos favorables de estas actividades van más allá de la importante contribución al rescate y mantenimiento del legado de músicas, canciones, bailes y otras formas de expresión de tradición oral. Con ellos se inculcan valores estéticos y culturales, se fomenta el diálogo intercultural e intergeneracional y se promueve un mayor entendimiento entre los jóvenes, favoreciendo la cultura de paz. Estas actividades, y los grupos y federaciones que las fomentan, ayudan también a dinamizar culturalmente y económica muchas zonas rurales al favorecer un interesante y sostenible turismo cultural. Sin olvidar, por supuesto, la importante línea de investigación, documentación y divulgación que, en torno a este rico patrimonio, se ha comenzado a realizar en algunas universidades y en otros centros y entidades.

Muchos Ayuntamientos y Comunidades Autónomas están llevando a cabo un admirable trabajo para conservar, transmitir y promocionar su folclore tradicional.

También el Ministerio de Cultura, en el ámbito de sus competencias, a través de actividades de proyección interautonómica e internacional y de apoyo a entidades de ámbito estatal. Pero no es menos cierto que el gran valor patrimonial que atesoran estos bailes y danzas en el conjunto de nuestro país precisa de un mayor impulso. Un impulso coordinado, tal como se produce en otros países de nuestro entorno, en consonancia con las convenciones citadas de la UNESCO, las recomendaciones del Parlamento Europeo y, por supuesto, la gran proyección social y arraigo social de las agrupaciones y federaciones.

Todo ello ha llevado al Grupo Socialista a presentar esta Proposición, que supone impulsar una acción potente para identificar , documentar, investigar, preservar, proteger, promocionar, transmitir y revitalizar este gran patrimonio cultural de nuestro país.

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