"Del patio a la plaza" fue un programa Medcampus que desarrollamos pensando en el proceso de irrupción de las mujeres desde el espacio público al político. Aquel pensamiento sigue teniendo plena vigencia para mujeres y hombres que hacen que sus elecciones cotidianas tengan cada vez más capacidad de influir en lo público y en lo político. En definitiva que sus vidas tengan mayor poder.
Origen de luz es el nombre de la esculturilla que ha recibido esta semana la camboyana Somaly Mam, premio a la Cooperación Internacional de Caja Granada. Es la misma que recibieron otros años personalidades y entidades tan excepcionales como Maria Nowak, José Saramago, Dario Fo, las Misiones de Paz de las Fuerzas Armadas Españolas, Federico Mayor Zaragoza o la Fundación Vicente Ferrer. Origen de luz quiere representar la esperanza surgida de la solidaridad entre las personas y la cooperación entre todos los pueblos del mundo.

Somaly Mam es un símbolo de esperanza para las mujeres y niñas que son víctimas de explotación sexual. Es la voz que denuncia a una hipócrita sociedad occidental que calla ante la esclavitud sexual sufrida por miles y miles de niñas en los burdeles de algunos países asiáticos, y que, bajo el pomposo nombre de turismo sexual, suelen frecuentar tantos varones procedentes de nuestro culto y avanzado mundo occidental. Es una valiente luchadora en la defensa de los derechos de las mujeres de distintas partes del mundo, sin distinción de raza, credo o religión.
Somaly Mam sabe de lo que habla porque lo ha vivido desde su más tierna infancia. Recluida desde niña en un burdel y obligada a ejercer la prostitución, vivió la soledad, la violación, la culpa, el dolor y la marginación. Un mundo que ella describe sin disimulos en su libro “El silencio de la inocencia”, todo un aldabonazo en las conciencias de una sociedad que prefiere no saber y mirar para otro lado. "La violencia, física y cultural, nos sigue educando para ser sumisas, para obedecer y considerar justa la injusticia de nuestro sometimiento" señala.
Pero también tuvo fuerza para rehacer su vida con el principal objetivo de ayudar a que otras niñas y mujeres puedan salir de ese círculo infernal. Ella lo sabe bien cuando dice: “Nuestros esfuerzos son estériles ante la privatización y la anulación de servicios educativos o de salud en países donde la gente no puede pagarlos. Si no creamos hombres y mujeres que se relacionen desde la equidad y libertad, más y más niñas que crecen hoy en la pobreza, sin educación, se verán reducidas, al hacerse mujeres, a objetos de consumo". Volvemos a nuestra querida educación como factor elemental para conformar una autonomía personal, y a la igualdad y la libertad tan reclamadas por tantos y tan olvidadas cuando se trata de mujeres pobres y marginadas.
Felicidades Somaly por esa escultura -del granadino José Manuel Darro- que tan bien simboliza la luz de tu compromiso. Felicidades por tu coraje, por tu valentía, por tu testimonio, por crear desasosiego en tantas conciencias, por ayudar a tantas niñas y mujeres a salir de esa esclavitud del siglo XXI.
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